Cómo hacer fotos familiares al aire libre en Montevideo sin que los niños se resfríen (guía para mamás ocupadas)
- monirumbo
- 24 jun
- 4 min de lectura

El invierno en Montevideo tiene esa luz suave que los fotógrafos amamos, pero también ese viento cortante que hace que los niños empiecen a tiritar a los cinco minutos. Si estás planeando una sesión de fotos familiares al aire libre, seguro te está pasando por la cabeza la misma pregunta: ¿cómo logramos que todos salgan lindos en las fotos y no terminemos en el hospital con una bronquiolitis?
Tranquila. Esta guía está pensada para mamás ocupadas que no tienen tiempo para complicarse, pero quieren un recuerdo bonito de su familia en los espacios verdes de Montevideo. Vamos a lo práctico.
El mejor momento del día (y por qué no es al mediodía)
En invierno, la luz cambia rápido. La "hora dorada" (la primera hora después de salir el sol o la última antes de que se ponga) es tu mejor aliada. Además, el sol está más bajito y da esa calidez que contrasta con el frío. ¿El truco? Planear la sesión para media mañana (entre 10 y 11:30) o media tarde (entre las 15:00 y las 16:00). Para entonces ya no está tan crudo como al amanecer, pero el sol no está tan fuerte como para que los chicos se tengan que sacar los abrigos y se enfríen.

El código de vestimenta infalible: "qué ponerse sesión de fotos con frío"
Esta es la pregunta del millón. La clave está en el sistema de capas que puedas sacar y poner rápido entre toma y toma.
Para los niños (la prioridad):
Primera capa: Ropa térmica (pantalón largo y remera manga larga). Esto es lo que los mantiene calientes sin que parezcan muñecos de nieve.
Segunda capa: Un buzo o sweater de lana fina. Nada de lana gruesa que se vea muy abultada.
Tercera capa (la que se ve en las fotos): Un cárdigan o una campera liviana pero abrigada. Si es de un color sólido y cálido (mostaza, rojo, ocre), mejor: le da vida al fondo gris-verde de los parques montevideanos.
Accesorios obligatorios: Gorro de lana (que les cubra bien las orejas) y guantes. El truco para que no se resfríen es mantener la cabeza y las manos calientes. Entre foto y foto, pueden tenerlos puestos y sacárselos solo para la toma.
Para los adultos (el look que suma):
Optá por bufandas grandes o cuellos polares que se vean lindos en cámara y sean fáciles de acomodar.
Calzado: botas o zapatos cerrados y con suela. Nada de zapatillas de tela porque los pies fríos se notan en la cara (y en el humor).
El secreto para las fotos es que los colores del fondo y la ropa no compitan. Si el fondo es pasto seco y cielo gris, los tonos tierra, mostaza, burdeos o verdes oscuros son los que mejor quedan.
El factor sorpresa: la "mochila de emergencia"
El frío hace que los niños se cansen más rápido y se pongan de mal humor. Para evitarlo, llevá una mochila pequeña con:
Un termo con leche caliente o chocolate: Tres sorbos entre tomas y la energía sube.
Galletitas de agua o cereales: El "refrigerio rápido" que les cambia el ánimo en segundos.
Una frazada fina de polar: No para posar, sino para que se sienten en el pasto sin que el frío del suelo les suba por la espalda.
Dónde hacer las fotos en Montevideo (evitando el viento)
No todos los espacios al aire libre son iguales en invierno. El viento es el peor enemigo de una sesión familiar. Estos lugares son ideales porque tienen zonas resguardadas:
El Jardín Botánico: Tiene rincones cerrados entre árboles que cortan el viento. Además, el paseo entre plantas es entretenido para los chicos.
El Parque Rodó (sector de los lagos): La parte de atrás, cerca de la rambla pero resguardada por los árboles, suele tener menos viento que la zona abierta de la plaza.
La Rambla (solo si el día está totalmente calmo): Si no corre viento, la luz sobre el Río de la Plata es espectacular. Pero si ves que las banderas están ondeando fuerte, descartalo. Los niños van a sufrir.
El "plan B" invisible: cuando los chicos ya no dan más
Las sesiones con niños no suelen durar más de 45 minutos. Si vemos que empiezan a quejarse del frío, no los presionamos. Sacamos una foto más con los abrigos puestos, un abrazo familiar rápido y apretadito, y nos vamos. Esas últimas fotos "espontáneas" en las que están todos abrigados y riéndose suelen ser las más lindas.
Para cerrar: el frío se olvida, la foto queda
Hacer fotos familiares al aire libre en invierno en Montevideo requiere un poco más de organización, pero el resultado vale la pena. Esa luz invernal, esos colores apagados que resaltan los abrazos, y el recuerdo de una tarde en el parque cuando los chicos eran chicos... son las fotos que vas a atesorar.
Y si el día se pone feo, recordá: en Montevideo siempre hay un lugar cubierto (como el interior del Palacio Legislativo o el Museo Blanes) donde también podés hacer una sesión con luz natural. Pero esa es otra guía.
Ahora sí, poné la mochila en la puerta, revisá que los gorros estén a mano y salí a crear recuerdos. El resfrío no va a ser parte de la historia.
Y recordá que estamos casi casi en vacaciones de invierno. Capaz sea hora de que te decidas a renovar esas fotos familiares !!. Te prometo que no te vas a arrepentir.





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